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marm.es : Biodiversity : Fight against Desertification : National Program against Desertification


Biodiversity

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Propuestas de acción

En su tercera parte, el Programa de Acción Nacional se centra en las propuestas de acción para la lucha contra la desertificación. En su tercera parte, el Programa de Acción Nacional se centra en las propuestas de acción para la lucha contra la desertificación.

El PAND debe abordar en primer lugar la respuesta a dos cuestiones fundamentales: cuáles son las áreas con riesgo de desertificación y cuáles son las medidas de lucha contra la desertificación a aplicar en dichas áreas.

La determinación de las áreas con riesgo de desertificación tiene como objetivo definir los espacios tanto físicos como socioeconómicos sobre los que debe desarrollarse la política de lucha contra la desertificación en España. Esta determinación debe abordarse en profundidad, línea de acción que se considera fundamental dentro de este Programa, y que será una de las primeras acciones a desarrollar.

Con el objeto de ofrecer una primera aproximación al problema de la desertificación en el territorio español, el PAND incorporó desde los primeros documentos que se redactaron una primera delimitación de dichas áreas, que se ha ido mejorando sucesivamente, utilizando indicadores de tipo físico y biológico que están disponibles para todo el territorio nacional. El modelo aplicado está basado en la caracterización de la superficie en función de la intensidad en que se presentan determinados factores y procesos de desertificación: la aridez, la erosión, representada por las pérdidas de suelo, incendios, utilizando como indicador el porcentaje de superficie acumulada recorrida por el fuego durante 10 años, y el uso no sostenible de los recursos hídricos, referido a la existencia de problemas de sobreexplotación de acuíferos. Mediante un tratamiento metodológico sencillo se obtiene un mapa de riesgo de desertificación.

Distribución por nivel de riesgo
Riesgo de desertificación Nº de subcuencas Superficie(km2) Proporción
Muy alto 42 56.053 11,08%
Alto 74 103.284 20,41%
Medio 72 109.712 21,68%
Bajo 46 70.728 13,98%
Total Zonas áridas, semiáridas y subhúmedas secas 234 339.776 67,14%
Zonas húmedas y subhúmedas húmedas 106
166.284 32,86%
Total Nacional 340 506.061 100,00%

De acuerdo a los resultados del modelo aplicado, se observa que el problema de la desertificación se puede considerar grave (grados muy alto y alto) en un 31,49 % de la superficie española, lo cual indica la magnitud del problema a que nos enfrentamos.

Las medidas de lucha contra la desertificación identificadas en el PAND constituyen un catálogo completo de las acciones que es preciso desarrollar en las esferas de acción indicadas por el Anexo IV de Aplicación Regional para el Mediterráneo Norte en su artículo 6. Configuran una estrategia integrada de lucha contra la desertificación, puesto que este conjunto de medidas son en su mayor parte objeto de políticas, programas y planes ya existentes en nuestro país.

Una vez identificadas cuáles son las medidas para la lucha contra la desertificación el PAND establece los métodos y procedimientos para llevarlas a cabo. Estos métodos se agrupan en dos caminos o estrategias fundamentales y complementarias:

  • La coordinación de políticas como única respuesta eficaz para la aplicación de medidas muy diversas que implican a distintos sectores de actividad. La coordinación de políticas es la pieza clave de la lucha contra la desertificación.

  • La identificación y desarrollo de las líneas de acción específicas de lucha contra la desertificación. Estas líneas de acción son de aplicación directa y pueden constituir el punto de partida de la aplicación del PAND.

La coordinación de políticas se basa en la evidencia de que las acciones de lucha contra la desertificación tienen una relación directa con diferentes políticas o actividades y por tanto su aplicación requiere un esfuerzo importante por parte de los distintos actores para alcanzar la necesaria coordinación.

Un elemento importante de esta coordinación se realiza a través de los planes sectoriales de ámbito nacional que inciden en la desertificación, tanto si están en fase de aplicación como de elaboración. Entre estos planes se deben subrayar por su implicación más directa los siguientes:

  • Estrategia Española de Desarrollo Sostenible
  • Plan Forestal Español
  • Planificación Nacional en materia de Restauración Hidrológico Forestal
  • Estrategia Española para la Conservación y el Uso Sostenible de la Diversidad Biológica

  • Plan Hidrológico Nacional y Planes Hidrológicos de Cuenca
  • Plan Nacional de Regadíos
  • Estrategia Española para el cumplimiento del Protocolo de Kioto
  • Plan Nacional de Investigación, Desarrollo e Innovación Tecnológica (I+D+I)

La coordinación debe basarse en un análisis profundo de los objetivos y medidas contempladas en cada plan sectorial relacionado con la desertificación, a fin de detectar y evaluar las coincidencias y contradicciones en las prioridades marcadas, bien sean de tipo geográfico, por la naturaleza de las acciones, por el importe de las ayudas, o de cualquier otra índole.

Este mismo análisis se extiende a la aplicación de políticas de la UE, destacando en particular la política agraria y de desarrollo rural, que tiene un papel destacado en la lucha contra la desertificación (desarrollo de la programación del Reglamento de Desarrollo Rural y el resto de Reglamentos relativos a la PAC derivados de la reforma propugnada en la Agenda 2000).

En este nivel la coordinación se articula de forma que el PAND promueve la modificación o refuerzo de ciertas medidas contempladas en dichos planes en virtud de los objetivos de lucha contra la desertificación.

Las líneas de acción específicas de lucha contra la desertificación propuestas en el Documento de Trabajo del PAND, algunas de las cuales son continuación de actividades que ya se vienen realizando o se han iniciado recientemente, son:

1. Evaluación y seguimiento de la desertificación en España

Se propone el establecimiento de un Sistema Integrado de Vigilancia de la Desertificación, constituido por los siguientes elementos:

1. Inventario, evaluación y seguimiento de áreas afectadas por desertificación:

  1. Realización del Inventario Nacional de Erosión de Suelos
  2. Continuación y actualización de los Mapas de Suelos elaborados en el marco del Proyecto LUCDEME.
  3. Establecimiento de un programa de seguimiento de la dinámica de la desertificación en distintas escalas temporales mediante el empleo de las posibilidades que ofrece la teledetección para la evaluación dinámica de indicadores de la desertificación.

  4. Establecimiento de actuaciones de seguimiento de áreas afectadas por grandes incendios forestales, con el objeto de evaluar su recuperación, incluyendo recomendaciones de restauración de aquéllas áreas afectadas cuya recuperación natural sea insuficiente.

  5. Establecimiento de un programa de prevención, inventario, evaluación y seguimiento de la salinización de los suelos.


2. Desarrollo de un sistema de indicadores y alerta de riesgos.

3. Evaluación y seguimiento, a escala de proceso, de los parámetros y procesos que rigen el fenómeno de la desertificación en nuestro país mediante la Red de Estaciones Experimentales de Seguimiento y Evaluación de la Erosión y la Desertificación ( Red RESEL).

2. Análisis, divulgación y explotación de resultados de programas de Investigación, Desarrollo e Innovación Tecnológica sobre desertificación. Promoción de estudios y proyectos. Reforzamiento del Proyecto LUCDEME.

Proyecto LUCDEME.

Esta línea de acción pretende alcanzar los siguientes objetivos:

  1. Recopilar, analizar y difundir la información existente, facilitando el intercambio entre los distintos actores, tanto productores como usuarios de la información.

  2. Extraer los resultados de investigación y conocimiento que tengan la madurez suficiente para su desarrollo en aplicaciones prácticas y difundirlos entre los usuarios finales de dichos resultados, incorporándolos de esta forma a la respuesta operativa frente a la desertificación en nuestro país.

  3. Formular una estrategia integrada de adquisición de conocimientos en materia de desertificación adaptada a las necesidades actuales y basada en la experiencia de dos décadas de estudio e investigación.

3. Incorporación de los sectores sociales afectados al desarrollo del PAND.

Dentro de esta línea se han identificado tres acciones a realizar en una primera etapa:

  1. Caracterización y promoción del sector español vinculado a la desertificación.
  2. Establecimiento de un sistema de información sobre la desertificación en España
  3. Acciones de concienciación y divulgación.

4. Restauración de tierras afectadas por la desertificación: Ordenación y restauración de cuencas en zonas áridas y semiáridas degradadas.

La ordenación y restauración hidrológico-forestal de cuencas se configura como un instrumento primordial para la gestión integral de recursos y el control de la desertificación, dado que se fundamenta en un análisis integrado de los recursos naturales básicos de la cuenca (clima, suelo, agua y vegetación) y de su estado de degradación, y en la formulación de una o varias propuestas de usos del suelo sostenibles, en particular en cuanto a la conservación de los recursos suelo y agua y el equilibrio natural de ciclo hidrológico. Las propuestas de usos del suelo sostenibles se realizan de acuerdo con la capacidad de las distintas unidades homogéneas de la cuenca para acoger usos y aprovechamientos compatibles con la conservación del suelo y el agua. Así formulada, la ordenación implica o conlleva la prevención de la degradación de tierras y la restauración de aquéllas que en su estado actual no cumplen el umbral de sostenibilidad, es decir la lucha contra la desertificación.

5. Fomento de la gestión sostenible de los recursos naturales en zonas afectadas por la desertificación: Red de Proyectos Demostrativos de Restauración y Gestión Sostenible de Áreas Afectadas por Desertificación.

Esta línea de acción consiste en la identificación, formulación y desarrollo de un grupo de proyectos a escala real, que demuestren la viabilidad técnica, ambiental y económica de diferentes propuestas de gestión, uso y/o restauración del territorio que permitan la prevención, mitigación o restauración frente a la desertificación.