Climate Change
Prevención contra los desastres naturales
Un fenómeno natural se considera catastrófico cuando se produce la pérdida de vidas humanas o tiene consecuencias económicas adversas graves. En muchas ocasiones los fenómenos climáticos producen efectos catastróficos no sólo por la intensidad, duración o violencia intrínseca del fenómeno; si no debido a factores humanos que van desde la planificación inadecuada al olvido de la existencia de los fenómenos que hacen que se potencie su acción devastadora.
En general, es bastante difícil cuantificar todos los daños que causa un
desastre natural, ya que sus efectos pueden manifestarse varios años después de
que se ha producido el fenómeno climático. A las pérdidas humanas y económicas
directas ocasionadas por el fenómeno, hay que añadir la degradación del entorno
natural que generalmente acompaña a los desastres naturales.
La importancia que adquiere el conocimiento de los fenómenos climáticos que
originan catástrofes naturales se ve intensificada por la previsible evolución
del clima. Los experimentos desarrollados con modelos climáticos globales
muestran que existe una tendencia al aumento de la actividad convectiva debido
al aumento de la concentración atmosférica de CO2, así como un mayor número de
fenómenos tormentosos, aumento de escorrentía superficial e incremento en la
erosión del suelo.
La mayor parte de estos fenómenos climáticos no se pueden evitar ya que forman parte natural de los procesos que se producen dentro del sistema climático pero sí que se pueden llegar a mitigar las catástrofes a que dan lugar.
Se pueden englobar los fenómenos climáticos que dan lugar a desastres naturales en tres grandes grupos:



