El golpe que cambió la noche: de héroe a blanco de críticas
Tom Aspinall se había ganado un lugar privilegiado entre los pesos pesados de la UFC: conquistó un título interino aceptando una pelea con apenas días de aviso, defendió con autoridad ese cinturón mientras Jon Jones esperaba por el envejecido Stipe Miocic y encadenó actuaciones demoledoras que lo convirtieron en favorito de la afición.
Sin embargo, su primera defensa como campeón indiscutido fue un desastre: una apertura competitiva frente a Ciryl Gane terminó abruptamente cuando Aspinall sufrió un brutal golpe en el ojo. Con la visión comprometida, no pudo continuar y el combate se detuvo.
Lesión confirmada y respuesta pública
Aspinall documentó la gravedad de la lesión, que requerirá cirugía, pero aun así se encontró convertido en el blanco de acusaciones: para algunos, el ojo porrayado fue una excusa para abandonar una pelea que quizá estaba perdiendo. Esa reacción pública molestó especialmente a uno de sus compañeros de equipo y amigos de toda la vida, Modestas Bukauskas, quien peleará en UFC 324.
La defensa de un compañero
Bukauskas no tardó en salir en defensa de Aspinall y, en una charla con MMA Fighting, dejó claras varias verdades sobre el británico: su historial de entrega a la compañía y su disposición a asumir riesgos cuando se le necesitó.
- Recordó que Aspinall aceptó la pelea contra Sergei Pavlovich con apenas dos semanas de aviso.
- Mencionó que el inglés ha esperado en la sombra por oportunidades mayores, sacrificándose por la organización.
- Subrayó las actuaciones fulminantes de Aspinall, muchas veces terminando peleas en el primer asalto.
Relato personal sobre la lesión
“Cuando ves eso en las redes, me dio mucha pena por Tom”, dijo Bukauskas. El lituano habló desde la experiencia: él mismo ha sufrido pómulos y golpes cerca del ojo que le dejaron la visión borrosa durante largo tiempo. “Me han picado en el ojo bastante fuerte y mi visión estuvo borrosa durante muchísimo tiempo. Hubo una vez que me duró todo un año. Con ese golpe en concreto parecía que el nudillo entró casi por completo en el ojo”, explicó.
Por eso, para Bukauskas resulta injusto que se cuestione la decisión de Aspinall de detener la pelea. “¿Qué pasaría si eso te ocurriera a ti? No creo que salieras a pelear tampoco”, agregó.
Por qué era imposible seguir
Compartiendo muchas horas de entrenamientos con Aspinall, Bukauskas conoce su temple y su voluntad de pelear pese a las adversidades. Aun así, competir con la visión dañada contra un rival como Ciryl Gane —rápido, con excelente manejo de distancia y un striking muy preciso— no tenía sentido.
“Si eres campeón del mundo tienes que tomar decisiones, y pelear con la vista comprometida contra uno de los mejores del planeta no es viable. Gane es muy veloz, usa el rango y es un kickboxer complicado”, señaló.
Sobre la reacción en redes, Bukauskas no tuvo contemplaciones: “Fue absolutamente horrible la reacción contra él. Pero, por otro lado, esto le da otra leña al fuego cuando vuelva”.
Estado médico y recuperación
Desde la lesión, Aspinall confirmó que se someterá a cirugía para reparar el daño, aunque aún no ha fijado un calendario de regreso. Bukauskas afirmó que no necesitaba ver pruebas para saber que el ojo estaba mal: “Tiene que operarse. Necesita inyecciones y otras intervenciones porque el ojo no está mejor. Conozco a alguien con desprendimiento de retina: los ojos son muy delicados y la recuperación plena puede llevar muchísimo tiempo”.
Motivación y futuro: una amenaza con más filo
Para Bukauskas, si hay algo positivo en todo esto es que el revés y las críticas alimentarán la rabia competitiva de Aspinall. El compañero espera que el campeón vuelva con más hambre y una intensidad superior.
“Tom va a usar esto como combustible. Ha visto lo rápido que la gente pasó de apoyarlo a criticarlo con cosas negativas, y eso le va a poner una espina”, dijo Bukauskas. “Para cualquier otro peso pesado será duro enfrentarlo cuando regrese porque vendrá con otro nivel de intensidad y mucho más que demostrar”.
Advertencia final
Bukauskas, que ha compartido sparrings intensos con Aspinall, describió ese cambio en su mirada: hay un interruptor que, al activarse, convierte a un tipo muy agradable en un peleador capaz de noquearte. “No quieres provocar al toro”, resumió. “Si eso se amplifica, va a ser un tipo realmente temible”.







