Buzón de lectores: ¿Quién fue el peor doble campeón de la UFC?

Conor Duble champ Noticias

La pregunta del día: ¿quién es el peor doble campeón en la historia de la UFC?

Es hora del mailbag: ustedes preguntan, yo respondo. Vamos a desgranar tres temas que vinieron en masa: los campeones de dos divisiones, el main event de UFC 324 y el problema de los árbitros en la empresa.

El trofeo Conor McGregor al doble campeón menos impresionante

Ustedes me pidieron que señalara a los doble campeones que merecen el “trofeo Conor McGregor” por unas carreras de defensa extremadamente cuestionables. (McGregor, claro, queda hors concours por no haber defendido ninguno de sus títulos.) Para evitar ambigüedades asumiré que hablamos de todos los que han sido campeones en dos divisiones, no solo los “champ-champs”. En total son 11; sólo cinco llegaron a ser simultáneos. Y la realidad es cruda: casi ninguno sale bien parado.

  • Randy Couture y B.J. Penn lo consiguieron en una era donde el deporte aún se moldeaba.
  • Georges St-Pierre, Jon Jones y Henry Cejudo hicieron movimientos oportunistas: subieron de categoría, agarraron un cinturón que creían al alcance y luego se desentendieron — sin defensas o con defensas cuestionables.
  • Daniel Cormier arrastra un asterisco enorme sobre su reinado en peso semipesado.
  • Alex Pereira, pese a su aura, tampoco ha solidificado su título de medio con defensas memorables.
  • Amanda Nunes llevó dos cinturones, pero el de peso pluma femenino es, en la práctica, una división con poca profundidad: en los hechos funcionaron como un solo reinado.
  • Y los más recientes en unirse al club, Islam Makhachev e Ilia Topuria, todavía no han defendido sus nuevas coronas.

Si debo elegir al menos impresionante entre los que ya han demostrado su historial (dejando a Makhachev y Topuria el beneficio de la duda), apunto a Georges St‑Pierre. El caso: GSP estaba prácticamente retirado cuando Michael Bisping sorprendió y ganó el título. GSP volvió para un combate —contestó al llamado— derrotó a Bisping y se escapó sin intención real de reinvindicar una racha de defensas. Fue, en mi opinión, una de las peleas de título más improvisadas y con menos mérito de la historia reciente del deporte.

En síntesis: el doble campeonato vende, sí; pero la historia del MMA muestra que acumular cinturones no equivale necesariamente a sostenerlos. Para mí, las defensas valen más que el glamour de un segundo cinturón.

UFC 324: Gaethje vs. Pimblett — ¿quién tiene la mano ganadora?

He debatido mucho sobre el main event desde que se anunció —y eso es buena señal: el combate promete. A favor de Gaethje pesa que, aun en declive, sigue siendo uno de los pegadores más peligrosos de 155 libras; su agresividad y capacidad para definir lo mantienen como un rival temible. En contra: está claramente pasado de su pico, y su defensa en el terreno de la lucha siempre fue floja.

Pimblett, por su parte, llega en ascenso. Es un grappler ofensivo de primer nivel y ahora mismo está en la cima de sus habilidades. Las dudas vienen de su historial de rivales: rara vez ha vencido a oponentes que, en su momento, fueran considerados élite. Además, tiene un defecto técnico llamativo: deja la cabeza expuesta y eso ante Gaethje es peligro de knockout.

Es un choque clásico de estilos: striker viejo colegio contra grappler moderno. Técnicamente creo que Pimblett es quien tiene más argumentos; estratégicamente y por pura emoción, me encuentro apoyando a Gaethje. Es, con diferencia, uno de los peleadores más entretenidos que han pasado por el octágono y si dice que se retira con una derrota, hay quienes le creerán. No estoy listo para despedir esa violencia artística todavía: mi pick emocional es Gaethje, aunque en lo racional doy ligera ventaja a Paddy. Tendré un análisis técnico completo próximamente.

Si pudiera deshacer un momento histórico

Si un genio me ofreciera deshacer un resultado, lo dejaría claro y rápido: volvería a jugar la pelea de José Aldo vs. Conor McGregor y evitaría ese KO de 13 segundos. No sólo porque la derrota de Aldo fue histórica por lo brutal y definitiva, sino porque le robó a la afición la posibilidad de ver a ambos en su mejor versión en combates posteriores. Imaginen, además, a McGregor y Gaethje en sus picos enfrentándose: puro cine. Sí, lo desharía sin dudarlo.

Preguntas cortas: series, cine y golf

  • ¿Leeré A Knight of the Seven Kingdoms? Sí. Game of Thrones fue mayúsculo hasta que la serie se quedó sin libros; House of the Dragon tiene momentos; y los libros valen la pena.
  • ¿Vería una colaboración extraña entre Damon y Affleck? Seguro. Es probable que sea curioso, incluso si no todo es “bueno”.
  • ¿He jugado Pinehurst? He jugado varios campos de Pinehurst, no el No. 2 todavía. En preferencia: Pebble Beach primero, luego Payne’s Valley, y finalmente Pinehurst No. 2 —que espero jugar pronto.

Arbitraje en la UFC: ¿más intervención ayudaría?

Primero, hay que separar problemas: no me molesta que los árbitros no apliquen ciertas intervenciones periféricas; mi crítica central es otra: demasiadas faltas no se sancionan y no existe rendición de cuentas cuando un réferi la falla. Dicho eso, creo que más intervención —bien aplicada— mejoraría el producto.

Sobre las ideas que proponen

  • Tarjetas (verde/amarilla/roja) y multas: No me convence la penalización económica en lo cotidiano, pero sí apoyo la deducción de puntos por faltas graves. Usar tarjetas transparentaría decisiones y ayudaría al espectador a entender sanciones.
  • Árbitros comunicándose con los jueces: No es una gran solución. El problema real con el puntaje es la posición: los jueces deben ver la transmisión «muda» desde una sala controlada para juzgar con perspectiva adecuada, no desde diferentes ángulos al pie del octágono.
  • Penalizaciones por timidez: Esa regla existe y prácticamente no se aplica. Los réferis deben usarla: este es un deporte-espectáculo y hay que castigar la inactividad.
  • Intervención física para evitar golpes ilegales: Debe ocurrir. Si hay contacto prohibido que requiere detener la acción, el árbitro no puede limitarse a advertencias vacías; debe intervenir y restablecer la pelea de forma justa.

Mi propuesta de sistema de sanciones

Hace años que planteo un sistema simple y eficaz: tarjetas con efectos claros.

  • Yellow (advertencia menor): Para infracciones leves —golpe bajo leve, agarre al cercado, roces de ojo que no incapacitan—. La sanción no es económica sino posicional: el réferi detiene, advierte y, cuando el afectado se recupera, este elige la posición de reinicio (de pie, media guardia arriba, o guardia baja si lo prefiere). La idea es dar ventaja compensatoria inmediata.
  • Dos Yellows = Red: Dos faltas menores acumuladas provocan una tarjeta roja y la deducción de un punto.
  • Red acumuladas y DQ: Un Red adicional tras la primera conlleva otra deducción; tres Reds resultan en descalificación.
  • Faltas graves: Si el golpe es lo suficientemente serio como para cambiar sustancialmente el curso del combate (p.ej., un ojo inutilizado), la sanción salta directo a deducción de puntos o a otros castigos severos.

Es sencillo, lógico y comprensible para el público. Implementado con árbitros responsables y sistemas de revisión claros, elevaría la calidad de las peleas y la percepción de justicia.

Para terminar

Gracias por las preguntas. Si quieren seguir planteando dudas —técnicas, de historia, de negocio o de anécdotas— escríbanlas: cada domingo (a veces lunes, porque también olvido cosas) publico nueva convocatoria en The Feed. No importa si la pregunta es seria o estrambótica; aquí se responden todas.

Silvio Peres

Analista deportivo, redactor jefe de MMA.ES
Competencias: pronósticos de MMA, artículos sobre temas de apuestas

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