Un tribunal de Gales ha condenado a cadena perpetua a Kai Pennell, de 35 años, por el asesinato del peleador de artes marciales mixtas Duane Keen, un crimen que la jueza describió como “desgarrador” y motivado por “celos sexuales”. El acusado deberá cumplir un mínimo de 22 años y 238 días de prisión antes de poder optar a la libertad condicional.
Asesinato en las MMA
El homicidio ocurrió el 17 de octubre de 2025 en un apartamento de Blaenavon, en el sur de Gales, donde residía Rebecca Phillips, expareja tanto de la víctima como del agresor. Según se expuso en el juicio (vía BBC), Phillips había terminado su relación con Keen en mayo de 2025 y posteriormente inició otra con Pennell, que concluyó en septiembre del mismo año. Sin embargo, el acusado permaneció obsesionado con ella y desarrolló una creciente hostilidad hacia Keen.
Mensajes y llamadas presentados en el juicio mostraron un comportamiento controlador y celoso en los días previos al asesinato. La noche del crimen, el acusado acudió al domicilio armado con un cuchillo de cocina tras acusarla de ver a otros hombres. Phillips declaró que Pennell irrumpió en la vivienda y atacó a Keen, iniciándose un forcejeo violento. Ella salió a pedir ayuda y al regresar encontró sangre en las paredes.
El agresor huyó, pero fue localizado horas después por la policía en una zona boscosa cercana. La autopsia reveló múltiples puñaladas y heridas defensivas en la víctima. Los análisis toxicológicos detectaron drogas en el organismo del acusado, aunque no se pudo determinar su efecto exacto durante el ataque.
En el tribunal, el hijo de Keen lo calificó de “cobarde” y afirmó que no mostró remordimiento, recordando a su padre como un hombre dedicado a su familia y a su comunidad. La jueza señaló que el crimen fue impulsado por celos y rabia, rechazando cualquier intento de culpar a la expareja. Además de la condena, se dictó una orden de alejamiento indefinida que prohíbe a Pennell contactar con Phillips.








