Bryce Mitchell es uno de los peleadores más particulares de UFC, pero más allá de su estilo dentro del octágono también tiene una historia llena de detalles curiosos. A continuación, te presentamos 10 cosas que no sabías sobre este artista marcial mixto aprovechando lo profunda e intresante que fue su reciente entrevista en The Other Side with Mike G Podcast.

1. Su infancia fue casi completamente al aire libre
Mitchell recordó que de niño pasaba el tiempo en el bosque, en el agua y montando en bicicleta, muy lejos de móviles o pantallas. Para él, la infancia era construir fuertes, tiendas de campaña y jugar con pistolas de paintball y rifles de aire comprimido.
2. Pasó parte de su niñez trabajando con sus abuelos
Uno de los recuerdos más importantes de su infancia tiene que ver con sus abuelos. Bryce contó que les ayudaba a quitar tocones del jardín, limpiar árboles, ordenar el cobertizo y construir muros de piedra, algo que todavía hoy recuerda con mucha nostalgia.
3. Era el típico payaso de la clase
Lejos de ser un niño callado, Mitchell admitió que era problemático “al cien por cien”. Dijo que no podía estarse quieto, que siempre quería ser el centro de atención y que en clase intentaba hacer tonterías o contar chistes.
4. Sus primeros ídolos fueron leyendas del MMA
Cuando era pequeño, sus héroes eran peleadores como Chuck Liddell, Matt Hughes y Nick Diaz. Aunque explicó que ahora sus referentes son Jesús y figuras bíblicas como Pablo y Pedro, reconoció que de niño soñaba con parecerse a esas estrellas de las MMA.
5. Su primer gimnasio fue una experiencia caótica
Mitchell contó que empezó a entrenar de verdad a los 16 años, pero su primera experiencia en un gimnasio fue de todo menos normal. Según explicó, el lugar estaba dirigido por gente metida en drogas y uno de los entrenadores, que luego supo que usaba esteroides, noqueó a su amigo el primer día antes de hacer sparring con él.
6. Ganó su primera pelea amateur con el hombro dislocado
Una de las historias más llamativas de la entrevista fue la de su debut amateur. Bryce recordó que se dislocó el hombro derecho durante la pelea, pero aun así siguió compitiendo y terminó ganando por ground and pound después de romperle la nariz a su rival con una derecha.
7. Antes de ir a The Ultimate Fighter condujo con el radiador lleno de orina
Probablemente la anécdota más surrealista de la entrevista. Mitchell explicó que el día antes de viajar a The Ultimate Fighter se fue de caza, su coche se averió en mitad de la nada y, como no tenía refrigerante, llenó el depósito del radiador con su propia orina para poder volver a casa y no perder el vuelo.
8. El twister ante Matt Sayles fue una técnica entrenada
Su sumisión más famosa no salió de la nada. Bryce aseguró que sí entrenaba el twister de forma específica, aunque no pensando únicamente en ese rival. También explicó que la fatiga de su oponente y el hecho de tomarle la espalda facilitaron mucho la finalización.
9. Tiene una fijación especial con los Gracie y los Nurmagomedov
Mitchell se mostró especialmente orgulloso de haber derrotado tanto a Kron Gracie como a Said Nurmagomedov. Explicó que siente una gran admiración por ambas familias y que precisamente por eso le da aún más valor haber querido pelear con ellos en el terreno del grappling.
10. Su vida fuera del deporte gira en torno a la granja
Además de la fe, la familia y la pelea, Mitchell dejó claro que la cuarta gran prioridad en su vida es la agricultura. Contó que actualmente tiene 19 vacas, con posibilidad de llegar a 21 pronto, y que su objetivo es seguir haciendo crecer la granja hasta donde pueda manejarla.
Más allá de sus peleas en UFC, Bryce Mitchell sigue construyendo una imagen muy distinta a la de la mayoría en la empresa. Entre su vida en Arkansas, su granja, sus creencias y sus historias improbables, el estadounidense se ha convertido en uno de los personajes más singulares del deporte.








