UFC 327 quedará en el recuerdo como un magnífico evento en el que no faltaron los puntos sobresalientes pero tampoco los momentos mediocres. A continuación, en nuestro habitual análisis 3×3 después de una velada de la UFC repasamos lo mejor y lo peor de esta celebrada ayer 11 de abril de 2026 en el Kaseya Center en Miami (Florida, Estados Unidos).
Análisis de UFC 327: Lo mejor
- Actuaciones destacadas
Empezamos por las early prelims con la rápida victoria de Vicente Luque sobre Kelvin Gastelum por rendición en tan solo cuatro minutos. El brasileño necesitaba salir ganador después de dos derrotas anteriores y no solo lo hizo sino que dio un golpe sobre la mesa ante un oponente renombrado, aunque el estadounidense ya está en una etapa de su carrera muy lejana a sus mejores tiempos.
También señalaremos aquí a Tatiana Suárez y Mateusz Gamrot. Ambos derrotaron por finalización a Loopy Godínez y Esteban Ribovics en las preliminares, cumpliendo los dos con el deber que tenían. La estadounidense y el polaco debían dejar en claro, por un lado, que siguen mirando al título del peso paja y peso ligero y, por el otro, que sus rivales no están a su altura. Dicho y hecho.
Aaron Pico también hizo lo que debía hacer ante Patricio Pitbull. Dejó muy buenas sensaciones en su debut ante Lerone Murphy a pesar de ser noqueado y en esta segunda oportunidad -ante un peleador de menos nivel que el anterior, que también está intentando abrirse camino en la UFC tras su paso por Bellator- debía ganar. Lo hizo y demostró que aún puede hacer mucho en el gran escenario.
Cub Swanson no tenía nada que demostrar. El veterano pasó muchísimos años entre lo mejor del peso pluma y en UFC 327 le tocaba decir adiós a su carrera, lo cual no pudo hacer de manera mejor noqueando a Nate Landwehr. Así es cómo se despide un guerrero.
Y por último en cuanto a actuaciones destacadas tenemos que hablar de Paulo Costa. El exretador al título de peso medio llegaba a este combate con interrogantes: estar empezando en una nueva división después de no haber tenido todo el éxito posible en la anterior, enfrentar a un oponente invicto y noqueador…. Pero nada de esto importó y «Borrachinha» noqueó a Azamat Murzakanov.
- Curtis Blaydes vs. Josh Hokit
Hasta ahora hablamos de actuaciones en particular que nos llamaron la atención pero cuando se juntan dos se da entonces una pelea sobresaliente. Sin embargo, ese adjetivo se queda corto para explicar lo que hicieron dentro del octágono Curtis Blaydes y Josh Hokit. Protagonizaron una de las mejores peleas de la división de peso pesado de todos los tiempos.
Desde el primer segundo de combate ambos monstruos se dieron con todo y dejaron todo para poner a cada fanático de pie en la arena y provocar los aplausos de Dana White y Donald Trump.
Hokit no sabe lo que es defender pero es imposible de derribar. Es atrevido, incluso osado, divertido, un boxeador tremendo… qué nueva estrella está naciendo en la UFC. Por su parte, Blaydes nunca había demostrado nada parecido. Lleva años en la élite de la división pero esa forma de aguantar los golpes, de golpear, de sangrar, de de hacer sangrar… qué absoluta locura de gladiador.
- Carlos Ulberg
Y lo mejor de lo mejor de UFC 327 fue sin duda la coronación de Carlos Ulberg como campeón mundial del peso semipesado frente a Jiri Prochazka.
Solo ganar el título, en el combate principal de la noche, en el primer asalto, basta para ocupar este lugar. No obstante, el neozelandés hizo mucho más. Ulberg se lesionó, Prochazka lo sabía, casi parecía que se había acabado para él, todos estábamos sintiendo lástima de que le sucediera esto en la mayor oportunidad de su carrera… y entonces llegó el KO.
Carlos Ulberg sacó lo mejor de lo peor, como hace los campeones.
Análisis de UFC 327: Lo peor
- Actuaciones decepcionantes
Incluso en un evento tan bueno como este se dan situaciones que no dejan con buen sabor de boca. Vamos a comenzar con Kelvin Gastelum. Una vez fue élite del peso wélter y también del peso medio. Hoy en día cae derrotado en pocos minutos en las early prelims.
Nate Landwehr también sorprendió para mal. Ni un solo golpe conectó a Cub Swanson antes de ser finalizado.
El caso de Azamat Murzakanov no tiene nada que ver con los dos anteriores pero sí tenemos que hablar de su actuación como decepcionante. Paulo Costa lo derrotó por nocaut técnico cuando él mismo casi se rindió. Terminó su invicto. Dio batalla pero no se vio clara su victoria en ningún momento. No mostró ninguna mejora en un estilo demasiado simple.
Patricio Pitbull, Randy Brown o Esteban Ribovics también perdieron, pero no diremos que decepcionaron.
- Dominik Reyes vs. Johnny Walker
Quienes sí decepcionaron hasta el punto de provocar abucheos de los fanáticos fueron Dominik Reyes y Johnny Walker. Aquellos tiempos pasaron pero ambos fueron grandes nombres del peso semipesado de la UFC. Reyes incluso disputó el campeonato. Pero en la actualidad, al menos en este evento, se arrastraron por el octágono.
Puede comprenderse que ninguno de los dos noqueara al otro. Eso es lo que todo el mundo esperaba, lo que todo el mundo quería ver. No solo en esta pelea, en todas. Pero en esta especialmente conociendo el historial de ambos peleadores. Por ahí entra la primera decepción. Pero, de nuevo, se entiende, porque los dos son personas y deben cuidar su salud y economía.
La cuestión es que también son guerreros y no lo demostraron en ningún momento. Parecía que Reyes y Walker tenían demasiado miedo de perder, de ser noqueados, de continuar por el mal camino y quizá poner en riesgo su sitio en la empresa. Demasiado miedo como para pelear de verdad. Casi fue una sorpresa que Reyes ganara y no se diera un empate.
- Jiri Prochazka
Y lo peor tiene que ser la derrota de Jiri Prochazka. El excampeón del peso semipesado perdió a manos de Carlos Ulberg por nocaut en el primer asalto.
La pelea principal de un evento de la UFC conlleva que el derrotado siempre es lo peor del análisis, aunque diera una buena actuación y el combate fuera sobresaliente. Ese es el peso de protagonizar una velada, de competir por un cinturón.
Por otro lado, ese no es el único motivo para hablar aquí de Jiri. Prochazka tenía en sus manos (y en sus piernas) la victoria. Ulberg estaba lesionado. Estaba ante la mejor situación posible para ser campeón. Pero no supo aprovecharla.
Lamentablemente para él, le falló el instinto de acabar con tu oponente sea como sea. Él mismo lo reconoció después de la pelea. Sintió lástima por su rival. El buen corazón le pudo más que las ganas de vencer. También dijo que aprenderá la lección y que volverá. Estamos deseando verlo.








