MVP y Netflix se juntaron anoche para celebrar el evento de artes marciales mixtas Rousey vs. Carano. La promotora de Jake Paul, hermano de Logan Paul, y la plataforma de streaming debutaron en el deporte compartiendo velada con UFC Vegas 117 con la presencia no solo de Ronda Rousey o Gina Carano sino también Francis Ngannou, Nate Díaz o Mike Perry. A continuación, repasamos lo mejor y lo peor.
Lo mejor de Rousey vs. Carano
Ronda Rousey volvió a ser imparable. La exUFC necesitó menos de medio minuto para derrotar a Gina Carano por rendición. Así fue cómo la «Rowdy» se hizo famosa, fue campeona y llevó a crear una división femenina en la UFC. Claro que nada de eso va a suceder ahora y es una incógnita si la también exWWE peleará nuevamente en el futuro. Pero fue genial verla aplastar a su rival una vez más, una última vez, quizá.
Francis Ngannou tampoco tuvo pierdad de Phillip Lins. El brasileño intentó usar sus armas de grappling y jiu-jitsu para contrarrestar el tremendo poder del camerunés pero ninguna fue efectiva y acabó cayendo noqueado en el primer asalto. Y menos mal que Ngannou se controló porque el árbitro Herb Dean no detuvo la pelea a tiempo y pudo haber causado mucho más daño a Lins. Si sus derrotas en el boxeo lo debilitaron un poco, Ngannou demostró que sigue siendo aterrador.
Mike Perry no finalizó a Nate Díaz pero casi mejor. Da igual el rival o el contexto: el «Platinum» siempre encuentra la manera de generar caos y hacer las delicias de los fanáticos. Su pelea volvió a sentirse como uno de esos combates imposibles de apartar la vista, mezclando agresividad, intercambio constante y tensión permanente. Perry sigue siendo uno de los peleadores más entretenidos de ver en cualquier formato de combate.
Sí que terminó rápido Robelis Despaigne, y a un icono como Junior Dos Santos. «The Big Boy» no tuvo éxito en la UFC debido principalmente a que no tiene ninguna habilidad más que el golpeo, lo cual se demostró con un récord invicto de 7-0 en Karate Combat antes de esta pelea de anoche. Una pelea que puede servirle como gran escaparate para enfrentamientos mayores.
Y si para él este evento de MVP y Netflix puede ser un trampolín, también para Salahdine Parnasse, que terminó en el primer asalto a Kenny Cross. El francés viene demostrando su talento en Europa mucho tiempo y puede que sea el momento de que le den una oportunidad en la gran liga.
Uno de los grandes interrogantes antes del evento era cómo respondería Netflix a nivel técnico y de producción en una cartelera de MMA. En líneas generales, la presentación visual, la puesta en escena y el alcance global ayudaron muchísimo a que Rousey vs. Carano se sintiera como un evento importante. La producción tuvo un enfoque más espectacular y cinematográfico que el habitual en UFC y eso ayudó a darle personalidad propia al show. Además, la velada contó con la presencia fuera de la jaula de estrellas como Jon Jones.
Lo peor de Rousey vs. Carano
Gina Carano no estuvo a la altura de las circunstancias. ¿Para qué te metes?, se le podría preguntar. La verdad es que no hay mucho que analizar de su actuación. Básicamente sonó la campana, Ronda Rousey la derribó y la hizo rendir. Todo en menos de medio minuto. Parece que Carano fue únicamente a cobrar su cheque.
No se puede decir lo mismo, ni mucho menos, de Nate Díaz, pero este tampoco está ya para estos trotes. Mike Perry le pasó por encima. Su entrenador tuvo que decir que el combate no seguía. Como siempre, el hermano menor de Nick Díaz dio un gran espectáculo, eso te lo garantiza, por eso es una estrella. Pero nada más que eso.
También hemos de señalar a Philipe Lins como un rival que apenas plantó cara a Francis Ngannou. Pero no para criticar al brasileño sino a la promotora que organizó este combate. Demasiada diferencia de nivel. Lo pusiero ahí solo para el lucimiento de Ngannou.
Tampoco Junior dos Santos está para estos enfrentamientos. Y eso que en 2024 fue campeón de Gamebred, la promotora de Jorge Masvidal. Pero Robelis Despaigne lo puso a dormir. Una mala estrategia, poco aguante a los golpes, un ataque lento y falto de fuerza… «Cigano» es una leyenda pero una que quizá debería retirarse.
Fuera de las peleas, podríamos hablar en negativo de las pausas publicitarias excesivas, de los muchos segmentos y momentos fuera de la jaula que no aportan demasiado al espectáculo… pero eso también ocurre con la UFC.








