El 30 de julio está marcado en la historia de las MMA, en la historia de la UFC, por dos eventos distintos y dos coronaciones notorias. En 2016, Tyron Woodley logró el título de peso wélter. En 2022, Amanda Nunes recuperó el cinturón del peso gallo femenino. Repasemos ambos momentos a continuación.
Tyron Woodley se convierte en campeón
Primero nos vamos al 30 de julio de 2016. Ese día la UFC celebró el evento UFC 201 en la Philips Arena en Atlanta, Georgia (Estados Unidos). En su combate principal, Robbie Lawler exponía el cinturón de las 170 libras frente a Tyron Woodley.
Lawler reinaba desde 2014. Había ganado el campeonato derrotando a Johny Hendricks y posteriormente lo había defendido contra Rory MacDonald y Carlos Condit.
Woodley llegaba luego de haber derrotado a Kelvin Gastelum y Dong Hyun Kim. Pero llevaba un año y medio sin competir debido a que no quería aceptar otra pelea que no fuese la titular.
Sonó la campana y cuando habían pasado poco más de dos minutos de enfrentamiento, Woodley noqueó a Lawler para convertirse en campeón wélter.
«The Chosen One» reinaría hasta el 2 de marzo de 2019, cuando sería destronado por Kamaru Usman. Defendió el oro contra Stephen Thompson, Demian Maia y Darren Till.
Amanda Nunes recupera el trono
Amanda Nunes está considerada como la mejor peleadora de todos los tiempos y ello se debe en buena parte a su reinado como campeona del peso gallo de la UFC. Ahora nos vamos UFC 277, al 30 de julio de 2022, al American Airlines Center en Dallas, Texas (Estados Unidos).
Poco antes de la coronación de Tyron Woodley, ella misma ganó por primera vez el título derrotando a Miesha Tate. A continuación lo defendería contra Ronda Rousey, Valentina Shevchenko, Raquel Pennington, Holly Holm y Germaine de Randamie.
Al mismo tiempo, noqueó a la legendaria Cris Cyborg para ganar el campeonato femenino de peso pluma, el cual defendería también contra Felicia Spencer y Megan Anderson.
Para cuando puso en juego el oro de las 135 libras frente a Julianna Peña en diciembre de 2021, «La Leona» parecía invencible. Ya era la mejor de la historia. Y por eso fue tan sorprendente -fue una de las mayores sorpresas de siempre- cuando Peña la derrotó por sumisión y la destronó.
Sin embargo, una vez dejada atrás la sorpresa, unos meses después, Amanda Nunes demostró que las mejores lo son porque también se levantan cuando se caen y dio una clase magistral derrotando a Julianna Peña en la revancha para recuperar el trono.









