El 17 de agosto de 2013, Conor McGregor derrotó a Max Holloway por decisión unánime en UFC Fight Night 26. En aquel momento fue una victoria importante, pero no parecía una de esas peleas capaces de cambiar el futuro de la UFC. Con el paso de los años, sin embargo, aquel resultado ganó un valor enorme: McGregor inició su ascenso hacia el estrellato y Holloway tuvo que reconstruir su camino hasta convertirse en campeón. Pero, ¿qué habría ocurrido si aquella noche hubiese ganado Holloway?
El fenómeno McGregor podría haberse frenado desde el principio
McGregor llegó a la UFC con una confianza desbordante, pero su victoria sobre Holloway fue clave para sostener la narrativa de que no era solo ruido. Si hubiese perdido en su segunda pelea dentro de la compañía, probablemente habría seguido siendo un talento interesante, pero no habría avanzado tan rápido hacia Dustin Poirier, Chad Mendes y José Aldo. La UFC quizá habría tenido que esperar más para venderlo como una superestrella imparable, y eso habría cambiado por completo el ritmo de su ascenso.

El camino hacia José Aldo quizá no habría existido igual
Sin aquella victoria, es posible que McGregor no hubiese llegado tan pronto a la pelea con Aldo. El nocaut de los 13 segundos en UFC 194 fue el momento que lo convirtió definitivamente en una figura global, pero para llegar allí necesitó una racha perfecta y una historia construida casi sin tropiezos. Una derrota frente a Holloway habría roto ese relato antes de tiempo y quizá Aldo habría defendido el cinturón contra otro aspirante, o incluso contra el propio Holloway varios años antes.

Holloway habría acelerado su llegada a la élite
Para Holloway, vencer a McGregor en 2013 habría sido una victoria enorme. Tenía solo 21 años, todavía estaba en formación y aceptó aquel combate con poco margen, pero una victoria ante el irlandés lo habría colocado mucho antes en el radar de los grandes nombres. Probablemente habría llegado antes al Top 10, habría tenido mejores emparejamientos y quizá su camino hacia Aldo se habría adelantado. La era Holloway podría haber comenzado antes de 2017.

La rivalidad con Nate Díaz podría no haber ocurrido
Uno de los capítulos más importantes de la carrera de McGregor fue su rivalidad con Nate Díaz. Pero para llegar a ese punto necesitó convertirse primero en campeón del peso pluma, subir al peso ligero y transformarse en la mayor estrella de la UFC. Si Holloway lo hubiese derrotado en 2013, quizá McGregor no habría tenido el poder mediático necesario para aceptar peleas tan arriesgadas fuera de su división. Sin ese contexto, es posible que nunca hubiésemos tenido aquellas dos noches caóticas contra Nate que marcaron para siempre su carrera.

Eddie Álvarez quizá nunca habría sido parte de su historia
La victoria sobre Eddie Álvarez en UFC 205 convirtió a McGregor en campeón del peso ligero y en el primer doble campeón simultáneo de la historia de la UFC. Fue la culminación de todo lo que había construido desde su llegada a la empresa. Pero una derrota temprana frente a Holloway habría podido retrasar o incluso impedir ese camino. Sin el aura de invicto en la UFC, sin el nocaut a Aldo en el momento exacto y sin el poder comercial que acumuló después, tal vez McGregor nunca habría recibido aquella oportunidad directa por el cinturón del peso ligero.

La pelea contra Floyd Mayweather podría no haber existido
El combate de boxeo contra Floyd Mayweather no nació únicamente por el talento de McGregor, sino por su condición de fenómeno global. Para llegar a ese punto tuvo que convertirse en campeón, en doble campeón y en una figura capaz de vender millones de PPV. Si Holloway le hubiese cortado el impulso en 2013, quizá McGregor habría sido una estrella de la UFC, pero no necesariamente una celebridad mundial. Y sin ese estatus, la pelea contra Mayweather probablemente nunca habría pasado de ser una fantasía.

La carrera de Holloway en peso ligero también podría haber cambiado
Una victoria sobre McGregor habría podido darle a Holloway más poder dentro de la UFC desde muy joven. Tal vez habría peleado antes por el cinturón del peso pluma, tal vez habría defendido más veces el título o quizá habría probado el peso ligero en otro momento de su carrera. Su derrota contra Poirier por el cinturón interino de las 155 libras llegó cuando ya era campeón consolidado, pero en esta realidad alternativa quizá su salto de división habría tenido otro contexto, otros rivales y otra presión.

El cinturón BMF quizá también tendría otra historia
El Holloway que conquistó el cinturón BMF frente a Justin Gaethje ya era una leyenda hecha y derecha, alguien que había pasado por guerras, derrotas, reinados y reinvenciones. Si hubiese derrotado a McGregor en 2013, su carrera quizá habría tomado un camino más rápido hacia la cima, pero no necesariamente habría construido el mismo relato de resistencia que lo llevó a UFC 300. A veces, las derrotas también ayudan a crear una leyenda, y la de McGregor fue una de esas que terminó formando parte del carácter competitivo de Holloway.

McGregor quizá habría llegado igualmente a la cima, pero por otro camino
También hay que decirlo: una derrota frente a Holloway no habría significado necesariamente el final del fenómeno McGregor. El irlandés ya tenía carisma, talento y una capacidad única para venderse. Podría haber aprendido de aquel tropiezo, encadenado victorias después y llegado igualmente al título. La gran diferencia es que quizá no habría sido tan rápido, tan perfecto ni tan explosivo. Y en la carrera de McGregor, el momento lo fue prácticamente todo.
Una sola victoria pudo cambiar la UFC moderna
Visto con perspectiva, McGregor vs Holloway fue mucho más que una pelea entre dos jóvenes promesas. Fue un punto de partida para dos carreras gigantescas. Si Holloway hubiese ganado, quizá la UFC habría tenido otro campeón dominante antes de tiempo, McGregor habría necesitado reconstruirse, Aldo habría tenido otro reinado, Díaz no habría vivido su momento más famoso, Álvarez no habría sido destronado en Nueva York de la misma manera y Floyd Mayweather quizá nunca habría compartido ring con un peleador de MMA. Nunca sabremos qué habría pasado, pero pocas peleas aparentemente pequeñas pudieron esconder tantas consecuencias para la historia moderna de la UFC.









