Antes de intercambiar golpes dentro del octágono de UFC, Jeisla Chaves caminaba alrededor de un ring mostrando los carteles que anunciaban cada asalto. La brasileña tiene una de las historias más curiosas de la actual plantilla de la empresa de MMA: estudió para convertirse en profesora de Geografía, trabajó en una fábrica de calzado y llegó a los deportes de combate casi por casualidad como ring girl. Aquel trabajo terminó cambiándole completamente la vida.
► Una futura profesora de Geografía
Jeisla Chaves nació en Bahía, Brasil, y creció pensando en un futuro muy diferente al de las artes marciales. Estudió Geografía en la universidad y consiguió su licenciatura, con la intención de poder trabajar como profesora. Durante aquella etapa llevaba una vida laboral convencional y los deportes de combate todavía no formaban parte de sus planes.

► Una propuesta para ser ring girl cambió su vida
La conexión con las artes marciales apareció cuando un antiguo compañero de colegio contactó con Chaves para preguntarle si quería ganar algo de dinero trabajando como ring girl en un evento de Muay Thai organizado por su entrenador. Jeisla aceptó y comenzó a trabajar en eventos de su localidad y de los alrededores. Lo que parecía simplemente una forma de conseguir unos ingresos adicionales terminó despertando su curiosidad por lo que sucedía dentro del ring.
► De llevar los carteles a ponerse los guantes
Después de trabajar como ring girl, Chaves decidió probar el Muay Thai y quedó enganchada prácticamente desde el comienzo. Apenas llevaba alrededor de un mes entrenando cuando su entrenador le dijo que al año siguiente volvería a participar en el mismo evento. Ella pensó que se refería nuevamente como ring girl, pero la respuesta fue completamente diferente: la quería allí como peleadora. Menos de un año después de empezar a entrenar disputó su primer combate amateur de Muay Thai precisamente en aquel evento en 2019 y se proclamó campeona.
► El Muay Thai terminó llevándola hasta las MMA
Chaves continuó desarrollando su striking y posteriormente añadió jiu-jitsu a su preparación con la intención de convertirse en una peleadora más completa. Llegaría a obtener el cinturón morado de BJJ y títulos estatales de Bahía tanto en Muay Thai como en jiu-jitsu. Finalmente dio el salto profesional a las artes marciales mixtas en abril de 2023, cuando derrotó por TKO en el primer asalto a Josiane Ribeiro de Oliveira. Tenía ya 26 años, una edad relativamente tardía para comenzar una carrera profesional que acabaría llevándola a UFC apenas tres años después.

► Tuvo que elegir entre una vida estable y convertirse en peleadora
El camino estuvo lejos de ser sencillo. Chaves trabajaba en una fábrica de calzado y llegó a rechazar un ascenso porque implicaba trasladarse a otra ciudad y abandonar el gimnasio en el que entrenaba. También recibió una oportunidad para trabajar como profesora de Geografía, precisamente aquello para lo que había estudiado, pero volvió a elegir las artes marciales. Según explicó posteriormente, ni siquiera contó a su madre aquellas oportunidades laborales. Su familia tenía dudas comprensibles sobre aquella nueva carrera y su madre veía cómo regresaba a casa lesionada después de entrenar siendo, además, la única mujer del gimnasio.
► “A Braba”, una mujer que entrenaba con hombres
De aquella etapa también nació el apodo que todavía acompaña a Jeisla Chaves. UFC explica que comenzó a ser conocida como “A Braba” —una expresión portuguesa que podría entenderse como “la dura” o “la temible”— porque desde sus primeros entrenamientos no tenía miedo de intercambiar golpes con los hombres del gimnasio. Esa agresividad terminó convirtiéndose en una de sus señas de identidad como peleadora: Chaves se define fundamentalmente como striker y cuatro de sus ocho victorias profesionales han llegado por KO o TKO.
► Seis victorias consecutivas la llevaron al Contender Series
Chaves comenzó su carrera profesional ganando sus primeros combates en el circuito brasileño y se proclamó campeona de GFC. Después de cinco victorias profesionales recibió en septiembre de 2025 la oportunidad que podía cambiar definitivamente su carrera: enfrentarse a Sofia Montenegro en el Dana White’s Contender Series. Chaves llegaba invicta y se encontró con una batalla de tres asaltos que terminó ganando por decisión dividida. La pelea impresionó lo suficiente como para que UFC contratara a las dos participantes.

► Lo hizo sin sus entrenadores a su lado
Hay otro detalle que hace todavía más llamativa aquella noche. Los entrenadores habituales de Chaves no pudieron acompañarla al Contender Series porque sus visados fueron rechazados, por lo que tuvo que afrontar la oportunidad más importante de su carrera sin su equipo habitual en la esquina. Ella misma explicó posteriormente que aquella experiencia le demostró que era más fuerte de lo que imaginaba. Cuando finalmente llegó su debut oficial en UFC, la situación ya era diferente y pudo contar con sus entrenadores en Las Vegas.
► De ring girl a peleadora de UFC
El 6 de junio de 2026 se completó una transformación que había comenzado casi por accidente años atrás. Chaves entró por primera vez al octágono de UFC para enfrentarse a la venezolana Yuneisy Duben. Después de tres asaltos volvió a imponerse por decisión dividida y consiguió ganar en su debut en la compañía. Aquella mujer que había entrado en los deportes de combate llevando los carteles entre asaltos era ahora una peleadora de UFC con un récord profesional de 7-0.
► Su invicto terminó, pero su historia en UFC continúa
Chaves regresó al octágono el 22 de agosto de 2026 y sufrió ante Carli Judice la primera derrota de su carrera profesional, cayendo por TKO en el primer asalto. Su récord se sitúa actualmente en 8-1, con cuatro victorias por KO/TKO y cuatro por decisión. A sus 29 años, “A Braba” sigue formando parte de la división femenina de peso mosca de UFC.









