Antes de convertirse en uno de los peleadores más populares del peso wélter de UFC, Alan Jouban trabajaba como modelo y actor. Su carrera lo llevó de Luisiana a Nueva York, de los castings de moda a los gimnasios de artes marciales y, finalmente, al octágono. Lo más curioso es que nunca abandonó por completo aquella primera profesión: mientras competía en UFC, llegó a protagonizar una campaña de Versace junto a Gigi Hadid. Esta es la historia de un peleador que consiguió abrirse camino en dos mundos que, a primera vista, parecían incompatibles.
► De Luisiana a Nueva York para convertirse en modelo. Alan Jouban nació el 25 de noviembre de 1982 en Lafayette, Luisiana, y creció en un entorno muy alejado de las pasarelas. Durante su juventud practicó fútbol y llegó a estudiar en la Universidad de Luisiana, aunque no terminó la carrera. Su entrada en el modelaje se produjo después de que un cazatalentos le preguntara si alguna vez había considerado trabajar como modelo. Jouban decidió probar suerte y, alrededor de los 20 años, se trasladó a Nueva York para buscar oportunidades en una industria en la que todavía no tenía experiencia.

► Los castings no eran tan glamurosos como parecían. Aquellos primeros años estuvieron lejos de ser una sucesión de grandes campañas. Jouban acudía a castings en los que podían presentarse cientos de aspirantes para conseguir un único trabajo, y durante un tiempo el modelaje fue una manera de ganarse la vida más que una carrera consolidada. Años después recordaría que algunas de las oportunidades que recibió siendo peleador de UFC eran precisamente los trabajos por los que habría hecho cualquier cosa cuando empezaba. Su historia no fue, por tanto, la de un modelo famoso que decidió probar suerte en las MMA, sino la de alguien que encontró en el deporte una nueva dirección mientras intentaba abrirse camino profesionalmente.
► Descubrió el Muay Thai a los 23 años. En 2005, Jouban comenzó a entrenar Muay Thai porque siempre había querido aprender a pelear. Lo que inicialmente era una inquietud personal terminó convirtiéndose en su verdadera pasión. Después de competir como amateur, decidió dar el salto a las artes marciales mixtas y comenzó a construir una carrera profesional. Su debut llegó el 8 de febrero de 2011, cuando derrotó a Kyle Griffin por nocaut en apenas 15 segundos. A partir de entonces, el antiguo modelo empezó a dedicar cada vez más tiempo a una profesión en la que los golpes, las lesiones y los entrenamientos formaban parte de su rutina diaria.
► El modelaje pagaba las facturas mientras perseguía el sueño de UFC. Durante sus primeros años como peleador, Jouban tuvo que compaginar los entrenamientos y las peleas con trabajos de modelo. Él mismo explicó que, cinco años antes de consolidarse en UFC, el modelaje era lo que le permitía pagar las facturas, mientras que pelear era aquello que realmente le apasionaba. Con el tiempo consiguió invertir esa situación: las MMA se convirtieron en su profesión principal y la moda pasó a ser una actividad complementaria. Sin embargo, nunca quiso renunciar a ella, especialmente cuando comenzó a recibir oportunidades que antes parecían inalcanzables.
► Su debut en UFC terminó con un nocaut y un bono. El 16 de agosto de 2014, Jouban debutó en UFC frente a Seth Baczynski durante UFC Fight Night 47. Necesitó solamente 4 minutos y 23 segundos para conseguir una victoria por nocaut en el primer asalto, en un combate que además recibió el bono a la Pelea de la Noche. Aquella actuación fue importante para cambiar la percepción de quienes lo conocían únicamente por su aspecto físico o su trabajo como modelo. Jouban no había llegado al octágono como una celebridad invitada: era un peleador profesional que había construido su carrera desde el circuito regional y que estaba dispuesto a demostrar que pertenecía a UFC.

► La fama como peleador impulsó su carrera en la moda. Paradójicamente, fue su éxito en las MMA lo que terminó abriéndole algunas de las puertas más importantes del modelaje. Su creciente popularidad llamó la atención de agencias y marcas, y Jouban comenzó a trabajar con fotógrafos y diseñadores de mayor prestigio. En 2015 y 2016 participó en campañas para Ermanno Scervino y Equinox, mientras su representación buscaba nuevas oportunidades que pudieran aprovechar su perfil como deportista profesional. El propio Jouban reconocía que aquellas ofertas probablemente no habrían llegado de la misma manera si no hubiese conseguido hacerse un nombre dentro de UFC.
► Protagonizó una campaña de Versace junto a Gigi Hadid. El momento más llamativo de su doble carrera llegó en 2016, cuando fue elegido para protagonizar la campaña de la fragancia masculina Versace Dylan Blue. Jouban apareció junto a Gigi Hadid en un cortometraje publicitario dirigido por el reconocido fotógrafo Bruce Weber. La campaña tuvo una enorme repercusión y permitió que el peleador llegara a un público que probablemente nunca había visto una pelea de UFC. Para alguien que años antes acudía a castings multitudinarios buscando una oportunidad, convertirse en el rostro de una fragancia de Versace representaba un salto extraordinario.
► Un peleador que no quería proteger su cara. La combinación de ambas profesiones generaba una contradicción evidente: Jouban trabajaba en una industria en la que su imagen era fundamental, pero competía en un deporte en el que podía terminar con cortes, hematomas o lesiones faciales. Él mismo reconocía que el riesgo existía, aunque nunca quiso modificar su manera de pelear para proteger su carrera como modelo. De hecho, se convirtió en un wélter conocido por su agresividad, su striking y su disposición a protagonizar combates emocionantes. Con el tiempo aprendió a aprovechar aquella diferencia como parte de su identidad, en lugar de intentar esconderla.
► También se enfrentó a nombres importantes de UFC. Durante su etapa en la compañía, Jouban compartió el octágono con peleadores como Gunnar Nelson, Mike Perry, Belal Muhammad, Ben Saunders y Dwight Grant. Entre sus victorias más recordadas se encuentran las conseguidas frente a Perry, Muhammad y Saunders, además de su espectacular debut contra Baczynski. Su carrera no llegó a culminar con un campeonato, pero sí le permitió consolidarse durante años en una de las divisiones más competitivas de UFC y demostrar que su trayectoria deportiva tenía mucho más recorrido que la curiosidad inicial que despertaba su pasado como modelo.
► Se retiró de las MMA en 2021. Después de su última victoria frente a Jared Gooden en UFC 255, celebrada el 21 de noviembre de 2020, Jouban anunció oficialmente su retirada el 10 de mayo de 2021. Cerró su carrera profesional con un récord de 17 victorias y 7 derrotas, incluyendo 11 triunfos por nocaut. Para entonces ya había comenzado a desarrollar una nueva etapa como comentarista y analista, aprovechando su experiencia dentro del octágono y su facilidad para desenvolverse ante las cámaras. Su retirada no significó, por tanto, una despedida completa del mundo de las artes marciales mixtas.
► De modelo a peleador, y de peleador a comunicador. La historia de Alan Jouban resulta especialmente interesante porque nunca siguió un camino profesional convencional. Comenzó buscando oportunidades en la moda, descubrió las artes marciales cuando ya era adulto, llegó a UFC después de años de trabajo y terminó utilizando su éxito deportivo para regresar al modelaje a un nivel mucho más alto. Después de retirarse, encontró una nueva manera de mantenerse vinculado a las MMA a través de los medios de comunicación. Su trayectoria demuestra que aquellas dos profesiones que parecían incompatibles terminaron alimentándose mutuamente: el modelaje le permitió perseguir su sueño de pelear y las peleas le abrieron puertas que nunca había conseguido como modelo.









