El 3 de junio de 2016, el mundo de los deportes de combate perdió a una de sus figuras más importantes. Muhammad Ali falleció a los 74 años en Phoenix (Arizona, Estados Unidos) poniendo fin a una vida que trascendió el boxeo para convertirse en un fenómeno cultural, político y deportivo.
Considerado por muchos como el mejor boxeador de todos los tiempos, Ali dejó un legado que sigue vivo casi una década después de su muerte. Sin embargo, su influencia no se limitó al cuadrilátero. De forma indirecta, también ayudó a sentar algunas de las bases que décadas más tarde contribuirían al nacimiento de las artes marciales mixtas modernas.
Mucho más que un campeón mundial

Nacido como Cassius Clay en Louisville (Kentucky), Ali conquistó la medalla de oro olímpica en Roma 1960 antes de convertirse en campeón mundial de los pesos pesados con apenas 22 años tras derrotar a Sonny Liston.
A lo largo de su carrera protagonizó algunas de las rivalidades más importantes de la historia del deporte frente a Joe Frazier, George Foreman, Ken Norton y otros grandes nombres de la época.
Su velocidad, carisma y habilidad para promocionar sus peleas revolucionaron la forma en la que los atletas se relacionaban con los medios y el público. Muchos años antes de que existieran figuras como Conor McGregor o Ronda Rousey, Ali ya entendía el valor de generar expectación fuera de la competición.
El combate que se adelantó a su tiempo

Aunque la mayoría de aficionados recuerdan a Ali exclusivamente por su carrera en el boxeo, en 1976 protagonizó un combate que hoy es considerado uno de los precursores de las MMA modernas.
El estadounidense se enfrentó al legendario luchador japonés Antonio Inoki en un combate disputado bajo reglas especiales que mezclaban elementos del boxeo y la lucha libre profesional.
La pelea estuvo lejos de ser perfecta. Las numerosas restricciones reglamentarias limitaron gran parte de la acción y el combate terminó en empate. Sin embargo, la idea de enfrentar a representantes de distintas disciplinas marciales despertó un enorme interés internacional.
Décadas después, muchos historiadores de las MMA consideran Ali vs. Inoki como uno de los primeros grandes experimentos de lo que posteriormente evolucionaría hacia los enfrentamientos de estilos que popularizó UFC en los años noventa.
La influencia de Ali en las MMA

La huella de Muhammad Ali puede apreciarse en numerosas figuras de las artes marciales mixtas.
Peleadores como Anderson Silva, Georges St-Pierre, Jon Jones, Israel Adesanya o Conor McGregor han reconocido en distintos momentos la inspiración que supuso la figura del excampeón mundial.
Su capacidad para promocionarse, dominar el aspecto psicológico de la competición y convertir cada pelea en un acontecimiento mediático cambió para siempre los deportes de combate.
De hecho, muchas de las estrategias promocionales utilizadas actualmente por las grandes estrellas de UFC tienen su origen en recursos que Ali ya empleaba décadas atrás.
Un legado que sigue vivo
El fallecimiento de Muhammad Ali en 2016 puso fin a una vida extraordinaria, pero no a su influencia.
Su impacto continúa presente en el boxeo, en las MMA y en prácticamente cualquier deporte de combate profesional. Pocos atletas han conseguido transformar una industria de la manera en que él lo hizo.
Por eso, cuando los aficionados recuerdan a Ali cada 3 de junio, no solo recuerdan a uno de los mejores boxeadores de todos los tiempos. También recuerdan a una figura cuya influencia ayudó a moldear el camino que terminaría llevando al nacimiento de las MMA modernas.









