Cuando Conor McGregor y Max Holloway se enfrentaron por primera vez en 2013, pocos podían imaginar que estaban presenciando el inicio de una rivalidad entre dos futuros campeones de UFC. Más de una década después, ambos volverán a verse las caras en UFC 329, en una de las revanchas más esperadas de los últimos años. A continuación repasamos cinco curiosidades que unen el primer y segundo combate.
1. Se enfrentaron cuando ninguno era campeón de UFC
El primer combate entre ambos tuvo lugar el 17 de agosto de 2013 en UFC Fight Night 26, celebrado en Boston. En aquel momento, Conor McGregor apenas disputaba su segunda pelea dentro de UFC tras haber debutado unos meses antes con una victoria sobre Marcus Brimage. Por su parte, Max Holloway tenía solo 21 años y todavía estaba dando sus primeros pasos en la compañía. Ninguno había conquistado un cinturón y pocos imaginaban que acabarían convirtiéndose en dos de los nombres más importantes de la historia de la división de peso pluma.
2. Han pasado casi 13 años
Cuando McGregor y Holloway se enfrentaron por primera vez en 2013, UFC vivía una etapa muy diferente. Jon Jones, Georges St-Pierre, José Aldo y Benson Henderson eran campeones, mientras que Anderson Silva acababa de perder su histórico reinado en el peso medio. Desde entonces, la organización ha vivido algunos de los momentos más importantes de su historia: el primer evento en el Madison Square Garden o el ascenso de estrellas como Khabib Nurmagomedov, Amanda Nunes, Israel Adesanya, Alex Pereira o Ilia Topuria. Cuando ambos vuelvan a compartir el octágono en UFC 329, no solo habrán pasado casi trece años, sino que la UFC que los vio enfrentarse por primera vez será prácticamente irreconocible.
3. McGregor ganó la primera pelea… con una grave lesión
Aunque Conor McGregor dominó el combate y se llevó la victoria por decisión unánime, pocos aficionados sabían que sufrió una rotura del ligamento cruzado anterior (ACL) de su rodilla izquierda durante la pelea. La lesión condicionó el desarrollo de los últimos asaltos y obligó al irlandés a cambiar su estrategia para asegurar el triunfo. Posteriormente permaneció cerca de diez meses alejado del octágono antes de regresar en 2014. Con el paso de los años, el propio McGregor ha señalado aquella actuación como una de las más meritorias de toda su carrera.
4. Ambos llegan convertidos en leyendas de UFC
La diferencia entre aquel combate de 2013 y la revancha de UFC 329 es enorme. Conor McGregor llega como el primer doble campeón simultáneo de UFC, uno de los peleadores más populares de todos los tiempos y protagonista de algunos de los mayores eventos de la historia de la compañía. Max Holloway, por su parte, ha sido campeón del peso pluma, conquistó el cinturón BMF y ostenta varios récords históricos de UFC, entre ellos el de mayor número de golpes significativos conectados y el de más victorias en la división de peso pluma. Lo que comenzó como un duelo entre dos promesas enfrentará ahora a dos futuros miembros del Salón de la Fama.
5. La revancha será en una categoría completamente distinta
Otra de las grandes diferencias respecto al primer combate será la división en la que competirán. Su enfrentamiento de 2013 se disputó en peso pluma (145 libras), mientras que la revancha de UFC 329 tendrá lugar en peso wélter (170 libras). McGregor ya ha competido anteriormente en esta categoría frente a Nate Díaz, Donald Cerrone o Kamaru Usman, mientras que Holloway afrontará uno de los mayores retos físicos de toda su carrera al subir dos divisiones para enfrentarse al irlandés.
Durante mucho tiempo, los aficionados soñaron con volver a ver frente a frente a Conor McGregor y Max Holloway. Sin embargo, sus carreras siguieron caminos completamente distintos y la revancha nunca llegó a concretarse. Ahora, más de una década después de su primer enfrentamiento, ambos volverán a compartir el octágono con un legado ya consolidado y mucho más en juego que una simple victoria.









