Rose Namajunas es una de las peleadoras más importantes de la historia de la UFC, y en una reciente entrevista repasó algunos de los momentos más importantes de su vida y de su carrera deportiva. La excampeona habló de sus orígenes lituanos, de cómo descubrió las artes marciales mixtas, de las lesiones más duras que ha sufrido, de su mentalidad para competir, de su fe y de las claves que, según ella, la llevaron a conquistar el cinturón en dos ocasiones. Estas son sus declaraciones más destacadas.

En palabras de Rose Namajunas
Sus raíces lituanas y la historia de su familia
«Soy lituana y estadounidense de primera generación. Nací aquí, pero mis padres y mi hermano llegaron a Estados Unidos como refugiados después de la caída de la Unión Soviética. Mi padre quería venir para darle una vida mejor a nuestra familia. Encontraron un patrocinador en Milwaukee y poco después nací allí. Toda la historia de mi familia aparece en el documental Thug Rose, que cualquiera puede ver gratis en YouTube. Cuando regresé a Lituania para estrenarlo recibí una acogida increíble.»
El poder de las afirmaciones positivas
«Después de perder el cinturón atravesé un momento complicado y tuve que volver a conectar con las afirmaciones positivas que siempre había utilizado. Incluso cuando hablé con un equipo de baloncesto en Lituania, en realidad también me estaba hablando a mí misma. Hicimos esas afirmaciones juntos y terminaron ganando el partido. Fue una experiencia increíble.»

Cómo descubrió que podía dedicarse a las MMA
«Siempre practiqué artes marciales y probé muchos deportes porque buscaba una salida a la situación en la que crecí. Pensaba que el deporte podía pagarme la universidad para conseguir un trabajo normal. Todo cambió cuando un amigo me llevó al gimnasio de Duke Roufus. Allí conocí a Anthony, a Sergio, a Chico Camus y a muchos luchadores con muchísimo talento. Sentí que había una oportunidad para mí. En aquella época apenas había mujeres compitiendo en MMA, pero pensé que cuando estuviera preparada existirían oportunidades… o las crearía yo.»
La reacción de su familia cuando decidió pelear
«Mi abuelo fue campeón de lucha en Lituania, así que el deporte ya formaba parte de mi familia. Mi madre pensaba que quizá sería pianista o bailarina, pero también me vio crecer practicando artes marciales. Siempre fui una chica muy dura y un auténtico marimacho. Quienes más dificultades tuvieron para aceptarlo fueron mis abuelas, porque eran muy tradicionales y pensaban que una mujer no debía dedicarse a esto.»

‘Thug Rose’ y la persona que es hoy
«Cuando era más joven había mucha diferencia entre Rose y ‘Thug Rose’. Tenía mucha más ira y era bastante más agresiva. Ahora simplemente soy Rose. Esa parte sigue dentro de mí cuando la necesito, pero he sanado muchas cosas del pasado. Mi relación con Dios es mucho más fuerte y hoy soy mucho más feliz y estoy en paz.»
Las lesiones más duras de su carrera
«Me han lanzado de cabeza contra la lona, he quedado inconsciente, me rompí la nariz durante una pelea y después de mi último combate tuve que pasar por una cirugía ocular. Cuando me rompí la nariz seguí peleando. Era el tercer asalto y solo pensaba en ganar. Me repetía que no podía preocuparme por el dolor, que solo tenía que seguir luchando. Cuantos menos pensamientos tienes en ese momento, mejor.»

Los dos momentos más especiales de su carrera
«El primero fue cuando conquisté el título del peso paja frente a Joanna Jędrzejczyk. Todo el mundo pensaba que era imbatible, pero yo llevaba muchísimo tiempo estudiándola. Estaba muy nerviosa, aunque tenía una confianza enorme en mí misma gracias a mis afirmaciones. El segundo momento fue cuando recuperé el cinturón derrotando a Zhang Weili. Sentí prácticamente lo mismo y volví a convertirme en campeona con un nocaut en el primer asalto.»
La fórmula de sus famosas afirmaciones
«‘Confidence, conditioning, composure, content… I’m the champion’. Primero necesitas confianza para creer que puedes hacerlo. Después llega la preparación física, luego mantener la calma para tomar buenas decisiones bajo presión y, finalmente, estar en paz con todo el trabajo realizado y dejar el resto en manos de Dios. Esa es mi fórmula.»

Su Monte Rushmore de las MMA
«Anderson Silva tiene que estar ahí. Era un auténtico artista y alcanzó un nivel de superestrella muy difícil de igualar. Georges St-Pierre era el peleador perfecto, hacía absolutamente todo bien. Entre las mujeres siempre he admirado muchísimo a Valentina Shevchenko, incluso entrenar con ella me dio la confianza necesaria para convertirme en campeona. Y Amanda Nunes también tiene que estar porque, simplemente, es la más grande.»
El origen del apodo ‘Thug Rose’
«El apodo nació cuando era una niña en el norte de Milwaukee. Era prácticamente la única niña blanca del barrio y muchas veces se metían conmigo. Como no era muy buena respondiendo con palabras, intentaba parecer dura para que me dejaran tranquila. Algunos vecinos empezaron a llamarme ‘Little Thug Rose’ y el nombre terminó quedándose.»

Por qué decidió subir al peso mosca
«Los cortes de peso para competir en las 115 libras cada vez eran más difíciles. Mucha gente pensaba que debía volver porque yo había derrotado dos veces a Zhang Weili, pero ya había conseguido todo allí. Quería intentar convertirme en campeona de dos divisiones mientras todavía estoy a tiempo. Ha sido un camino complicado, pero necesitaba un nuevo desafío.»
La mayor presión viene de ella misma
«La mayor presión siempre me la pongo yo. Joanna fue la primera rival que intentó meterse realmente en mi cabeza. En cada careo me decía que iba a comerse mi alma, que nunca sería campeona. Muchas peleadoras perdían mentalmente antes de entrar al octágono, pero yo ya estaba acostumbrada a crecer escuchando ese tipo de cosas.»

El famoso Padre Nuestro frente a Joanna
«En los primeros careos utilizaba mis afirmaciones, pero en el último empecé a rezar el Padre Nuestro delante de ella. Sentí una fuerza espiritual enorme, como si Dios estuviera conmigo. Después Joe Rogan me preguntó qué le estaba diciendo y respondí que simplemente estaba rezando. Fue un momento muy especial.»
Su estrategia para ganar una pelea
«Mi fórmula para ganar es muy sencilla: golpear en la cara, tomar la espalda y finalizar con un estrangulamiento. No siempre ocurre así, pero esa es la idea. Si un rival aguanta tus golpes, el jiu-jitsu te ofrece una forma muy efectiva de terminar el combate.»

Técnica o fuerza: ¿qué es más importante?
«La técnica puede hacerte más fuerte. Repetir una y otra vez los movimientos es lo que realmente desarrolla esa fuerza específica. Mucha gente pregunta si el deporte es un 90 % mental o un 50 % físico. Uno de mis entrenadores siempre decía que es un 100 % mental, un 100 % físico y un 100 % espiritual. Hace falta entregarlo todo.»
Lo primero que piensa al salir del octágono
«Siempre doy gracias a Dios. Lo más importante es poder volver a casa sana y que mi rival también esté bien. Después siento alivio porque todo ha terminado y, sobre todo, mucha gratitud. Sé que esto no durará para siempre y agradezco todo lo que las MMA han hecho por mí, por mi familia y por mi vida.»









