UFC 329 promete ser uno de los eventos más importantes del 2026 en las artes marciales mixtas que tanto nos gustan. El regreso de Conor McGregor, la revancha frente a Max Holloway, el esperado debut de Gable Steveson o el duelo entre Benoit Saint Denis y Paddy Pimblett convierten la cartelera en una de las más atractivas del año. Sin embargo, más allá de las victorias y las derrotas, cada uno de los principales protagonistas pondrá algo muy distinto sobre la mesa cuando entre al octágono.
Conor McGregor: demostrar que todavía pertenece a la élite
Podría parecer que no siendo quien es pero Conor McGregor sí tiene cosas que demostrar. Después de casi cinco años sin competir, todas las miradas estarán puestas sobre él. Una victoria sobre Max Holloway supondría confirmar que todavía puede competir con los mejores del mundo y volvería a colocarlo inmediatamente en la conversación por un gran combate e incluso por una futura oportunidad titular. Por otro lado, siendo la megaestrella que es, dentro y fuera del deporte, una derrota realmente no supondría demasiado negativo. Sí quizá la confirmación de que su carrera como peleador debe terminar.
Max Holloway: cerrar un capítulo que comenzó hace más de doce años
Para Holloway este combate va mucho más allá de sumar una nueva victoria. Su carrera no va a terminar pase lo que pase y el excampeón del peso pluma y excampeón BMF parece seguir temiendo la máxima ambición. En 2013 perdió frente a un joven McGregor cuando ambos apenas comenzaban su camino en la UFC. Desde entonces se convirtió en uno de los peleadores más respetados de toda la organización. Derrotar ahora al irlandés significaría cerrar uno de los pocos capítulos pendientes de su carrera y confirmar que sigue siendo capaz de competir al máximo nivel, incluso en una nueva categoría de peso, abriéndose opciones titulares nuevamente.
Benoit Saint Denis: llamar definitivamente a la puerta del título
El francés llega probablemente en el mejor momento de su carrera. Cuatro victorias consecutivas lo han devuelto a la parte alta del peso ligero -venció recientemente a Dan Hooker, Beneil Dariush o Mauricio Ruffy- y una quinta sobre el exretador al campeonato y gran estrella Paddy Pimblett consolidaría su candidatura para enfrentarse muy pronto a uno de los principales aspirantes o incluso colocarse a un solo paso de disputar el cinturón. Perder ahora supondría frenar en seco una progresión que difícilmente volvería a recuperar. Podría decirse que para el «God of War» es un momento de ahora o nunca.
Paddy Pimblett: demostrar que sigue siendo un aspirante real
Después de sufrir la primera derrota de su carrera en la UFC, «The Baddy» necesita responder. Un triunfo, más aún si es por finalización, sobre Saint Denis casi haría quedar en el olvido su caída frente a Justin Gaethje, el actual campeón indiscutido de las 155 libras. El británico es una estrella, por lo que ganar y su estatus lo pondrían nuevamente cerca del oro. Del mismo modo, si perdiera por segunda vez consecutiva, esas aspiraciones se complicarían todavía más. Puede que no tenga tanta urgencia para ganar como su oponente pero sin duda la tiene. Si quiere ser campeón, no puede fallar en UFC 329.
Cory Sandhagen: no perder el tren del campeonato
Sandhagen lleva años instalado entre los mejores pesos gallo del mundo y finalmente en 2025 tuvo la oportunidad de convertirse en campeón, pero falló frente al ya exmonarca Merab Dvalishvili. Una nueva derrota podría alejarlo de forma definitiva de una oportunidad titular. Un triunfo no lo llevaría directamente a una segunda pelea titular pero sí lo acercaría. Aunque parece más probable que se abriese la puerta a un gran enfrentamiento contra Sean O’Malley entre el 4 y el 3 de la división para determinar a un siguiente retador al cinturón mientras el actual campeón, Petr Yan, defiende ante Umar Nurmagomedov o en una revancha con Dvalishvili.
Mario Bautista: la oportunidad de cambiar su carrera
Para Bautista, este combate representa el mayor reto de toda su trayectoria. Él nunca ha tenido una oportunidad de ser campeón y actualmente es el 5 del peso gallo. Tampoco sería inmediato si venciera el 11 de julio ya que el mencionado Nurmagomedov le causó su última derrota. Sin embargo, ganaría un argumento para ir contra Dvalishvili u O’Malley. Se encontraría entonces en una posición donde no ha estado nunca hasta el momento y que sería la mejor de su carrera. Una victoria podría cambiar completamente su carrera dentro de la UFC.
Brandon Royval: seguir llamando a la puerta del cinturón
Aquí también hablamos de un exretador al campeonato que se quedó corto cuando tuvo la oportunidad. En su caso fue ante Alexandre Pantoja, quien actualmente no es el campeón pues fue destronado por Joshua Van. Este derrotó a Royval en su camino hacia el oro. Y posteriormente Brandon perdió con Manel Kape, por lo que está en una racha de dos derrotas. No se puede permitir otra si no quiere descolgarse drásticamente de las conversaciones titulares. Especialmente cuando están subiendo como la espuma peleadores como su propio oponente, Lone’er Kavanagh. O Asu Almabayev. Estaría cediendo el testigo casi definitivamente a la nueva genaración.
Lone’er Kavanagh: confirmar que está preparado para la élite
A mediados de 2025, Lone’er Kavanagh perdió con Charles Johnson y si progresión se vio detenida abruptamente. Pero a finales del mismo año pasado pasó por encima del excampeón Brandon Moreno, lo que lo volvió a situar como una posible futura estrella y posible futuro campeón. En UFC 329 va a tener la oportunidad de demostrar si realmente está preparado para esos niveles. Si perdiera sería nuevamente un golpe duro a esas aspiraciones pero aún podría recuperarse nuevamemente, nada estaría decidido para él. Pero es el momento de que demuestre de lo que está hecho y si gana estaría a solo una victoria más de enfrentar al campeón.
Robert Whittaker: comenzar con buen pie una nueva etapa
Después de una brillante carrera en el peso medio donde llegó a ser campeón, Whittaker debutará oficialmente en el semipesado frente a Nikita Krylov. Ganar significaría abrir una segunda etapa deportiva con enormes posibilidades y demostrar que todavía puede aspirar a grandes objetivos en una nueva división. Una derrota no cerraría esa puerta, pero sí convertiría el camino en mucho más complicado desde el principio. Su oponente no está clasificado en el top 15 de las 205 libras pero de todas maneras si ganase, y más aún si fuera una victoria espectacular, podría ir cara a cara con la élite y quien sabe si en 2027 estar buscando el oro.
Gable Steveson: responder a unas expectativas enormes
Pocas veces un debut genera tanta expectación como el de Gable Steveson. Campeón olímpico de lucha libre y considerado por muchos como uno de los mayores talentos deportivos de su generación, llega a la UFC rodeado de enormes expectativas. También pasó por la WWE, la NFL y ha competido en RAF. Una victoria confirmaría todo el potencial que se le atribuye y dispararía el interés por sus próximos combates. Unos próximos combates que podrían ser ya contra alguno de los mejores pesos completos. Sabemos lo mucho que le gusta a la UFC (y lo mucho que saben de ello) crear nuevas estrellas. Una derrota, aunque no definiría su carrera, frenaría inevitablemente la enorme expectación que ha acompañado su llegada a la organización.









